7/08/2009

Las cuestiones que tengo en la cabeza (además de darme cuenta que las crisis siempre me pillan empezando un nuevo proyecto ¿será suerte?)



… si las audiencias se fragmentan ¿para qué necesitamos grandes agregadores de compra medios? Es posible que queden en pie grandes organizaciones de intermediación y que también sobrevivan “entes” más especializados pero sospecho que el futuro nos va a deparar iniciativas que intermedian entre medios, agregadores y marcas. Flexibles, oportunísimos y que suplantaran la falta de tamaño con la adaptabilidad. Es posible que trabajen en red y que como ha ocurrido en otros ámbitos sean strugglers que se ganan la confianza con una mezcla de mejores Deals y de un trabajo muy personalizado. Ya no serán grandes manejadores de “voluminosos volúmenes” de audiencia…
… lo de la globalidad tenía una parte de patraña. Porque en las culturas también habrá una parte de “Long tail”. Al depositar más poder y protagonismo en el usuario y poner sobre la mesa tecnologías que dejan espacio para lo especifico, el discurso de la globalidad absoluta se desdibuja. La barriga me dice que nunca se nos han dado tantas oportunidades para la pluralidad, como nunca se nos han dado tantas oportunidades para la homogenización…
… está claro que cuando estás pensando en una idea graciosa no estás por la labor de pensar de 9 a 11 en la estrategia global de una marca. Como está claro que una estrategia de marca no puede concebirse como un fenómeno expresivo o como identidad estática. Pensar la marca es pensar su performance. Trabajo hoy con una marca (de hecho no es la primera) en la que su primer mensaje es el lugar donde la encuentras. Esta característica es decenas de veces más definitoria que los spots que ha difundido y de los que nadie tiene spontaneous recall

7/02/2009

Las marcas tienen que “entrañar” la tecnología




Como no conduzca rápidamente este post hacia la cuestión seguro que me pierdo.

Vamos que tiene que quedar claro, pronto y bien, que cuando digo “entrañar” la tecnología quiero decir que la relación entre la marca y la tecnología sea plena y completa.

Una relación marca-tecnología que no es solo instrumental (hace esto, hace aquello) sino que la tecnología forma parte de su ser y su relacionarse.


Y es que creo que la tecnología, en especial las tecnologías de la comunicación, no es una opción sino una condición necesaria e inexcusable.
El ser de la marca en gran medida tiene que integrar como se relaciona con la tecnología y las integra en su discurso.

El ser de la marca habla de sí mismo a través del modo integra y relaciona su proposición con las tecnologías que le circundan.
La tecnología es cultura material y por eso las marcas, aunque no lo hagan patente explicitamente, integran de un modo u otro las tecnologías.

Como siempre odio que esa integración sea casual y me gustaría que fueran plena y decididamente causal.
Las tecnologías han siempre sido parte de nuestro específico modo de ser humanos, pero hoy lo son más.
Porque nuestra civilización no está determinada por la relación con lo trascendente o con el poder, sino que se caracteriza en una específica relación con nuestro ser más profundo y con una relación con el medio desde una posición de capacidad que nos brinda la tecnología.

Por eso ninguna marca puede dejar en blanco la casilla que pregunta: ¿y cómo concibe, se relaciona la marca con la cultura tecnológica?
No puede obviarse esta cuestión, porque ya no se trata de una opción sino de una estructura o de un rasgo determinante del modo de relacionarse con la sociedad y con el usuario/consumidor final.
Las tecnologías de la información y de la comunicación han transformado el modo de relacionarnos con el mundo y con otros seres humanos.
Esa tecnología a través de propuestas virtuales crea intra-realidades.

Conectar las marcas con las tecnologías no significa hacer y gastar casi sin responsabilidad, sino establecer un diálogo fructífero.
Las marcas que dialogan con la tecnología no solo están vivas, sino que han dejado de ser seguidoras para llegar a ser capaces de escribir por sí mismas la historia.


6/28/2009

¿Y si todo esto de las redes sociales o fuera un bluf o en realidad no fuera tan arcano?

Puesto fácil me pasa lo siguiente:
Hablo con gente que está muy metida en estos fregados sociales y cada vez tengo más la sensación de que les encanta afirmar la “inaprensibilidad” de la net, como si les fuera la vida en ello; como si fueran zelotes de una nueva religión. Y me suena a chamusquina.
Lo digo porque para nada hablan en términos psico-sociales y sociológicos. Lo digo porque me sorprende que no haya ningún saber del saber de las ciencias sociales que les ayude y les oriente. Todo es ensayo y error, todo es misterioso, todo pasa y nadie sabe ni como pasa ni porque pasa. Todos coleccionan fenómenos, como los antiguos empiristas pero no construyen hipótesis, modelos ni expectativas. Lo importante es alimentar al ignorante, no con explicaciones sino con preguntas y dudas. Decirle que el mundo cambia y que no sabemos, ni cómo ni hacia donde va.
Nunca ha sido así. Ningún “fenómeno humano” está aislado de los que le preceden. Todo forma parte de una causalidad y no de la casualidad.
Esto me mosquea.
Pero también me mosquea cuando al hablar con los que monetizan (mierda de palabro, mierda al pedante que lo invento) decía que los que “monetizan” te lo monetizan todo en términos arcaicos. Se me quedan con cara de sorpresa cuando digo que las marcas no quieren “exponerse” sino oír y hablar. Y luego se quejan cuando la maquinaria de los medios los “posiciona”.
Ya basta.
Así como pensar será siempre pensar. Así pensar en marketing y marcas será siempre pensar en marketing y marcas. Otra cosa es hacer marketing a base de procesos tácticos y no de un análisis certero del contexto.
No puede ser que no haya ninguna impronta de las ciencias sociales en el ámbito de las redes sociales.
Si es cierto que la tecnología facilita la aceleración del intercambio, pero también es cierto es que los procesos humanos guardan improntas inconfundibles y duraderas.
También es cierto que juzgar la corrida desde la arena no es fácil: el toro te enviste y no ves más allá de sus astas.
Pero los que se sienta en la barrera deberían de dejar de hablarnos de lo afiladas que son las astas y empezar a definir la cinética del Taurus Ibericus.
¿O es que en tanto charla y foro te queda algo claro? A mí no. Y me parece que queremos todos respuestas y no incertidumbres en power point.
No me hagas caso si parezco quemado. Será la playa.